10/04/2008
Texto: Luis Viadel
© valencia-diario.com/valenciadiario.com/valencia-diario.es
© eltorrenti.com
© zoomfocus.com/zoomfocus.es
© laradiodetorrent.com
© ajuntamentdetorrent.com

ENVIAR ESTA PÁGINA A UN AMIGO
Indica su e-mail:

 

 IMPRIMIR ARTÍCULO  

 

 

TAMBIÉN LOS DE PP IRÁN AL INFIERNO

Cada minuto que pasa nuestra capacidad de asombro va en aumento. No hay más que leer (o escuchar) las noticias para acabar completamente desorientado.

Hace unos días, en este mismo periódico digital, Ramón Pacheco publicaba un artículo contando como un cura de nuestro pueblo que había protagonizado una anécdota el día de las pasadas elecciones y sobre las que escribió unos comentarios, le había llamado por teléfono amenazándole (leer artículo “Un cura amenazador”). Según un lector que conoce a este ministro del Señor, asegura que en las municipales, durante la misa, repartió entre sus feligreses papeletas del PP.

Resulta cuanto menos chocante su violencia verbal y también su forma de actuar ante una irregularidad democrática como los símbolos en las mesas electorales. A este santo varón no le preocupa lo más mínimo que en su iglesia existan tantos pederastas, que ciertas diócesis inviertan miles de millones en acciones, bolsa, sellos de correos o en laboratorios farmacéuticos fabricantes de píldoras para la erección príapica o la prevención del embarazo. Le produce urticaria, le quita el sueño, le saca de quicio, le pone a parir la sola idea de que el PSOE pueda ganar las elecciones y perderlas el PP. 

No se pregunta porqué cada día hay menos bodas religiosas y más civiles; a que se debe el que vaya menos gente a misa, que el porcentaje de madres monoparentales (ellos dicen madres solteras) haya aumentado muy considerablemente o que en los últimos años se hayan tenido que cerrar todos los seminarios que habían en España y que tan bien funcionaron durante el franquismo con el nacionalcatolicismo.

Los curas odian a los homosexuales sin aceptar que en sus filas hay miles de ellos. Argumentan machaconamente un modelo de familia que no han seguido ni tan siquiera los descendientes de Franco, Caudillo de España por la gracia de dios, el dictador de voz atiplada y amanerados gestos al que tanto agasajaron y rindieron pleitesía hasta el extremo de meterlo en las iglesias como si fuese dios, bajo palio. Y los curas y monjas ¡todos! solteros, en este caso, gracias a dios.

Se meten en política y apoyan a un partido que se supone son los defensores de los valores humanos, del modelo de familia que ellos defienden, de la caridad cristiana, y sobre todo de la fe (creer lo que no se ve). Es decir: contra el aborto, el divorcio (la iglesia, con su hipocresía característica, utiliza el eufemismo “nulidad matrimonial canónica"), los matrimonios homosexuales… y ahora la asignatura Educación para la Ciudadanía.

Un ex ministro de Fomento de la era Aznar, Francisco Álvarez Cascos, en año 1.981 en una entrevista que le hacía el periodista Rafael. A. Lorenzo en la Hoja del Lunes de Gijón, entre otras cosas decía:

-Sí, sí. La familia es uno de los principios básicos.

A una pregunta sobre divorcio, aborto, relaciones prematrimoniales…

-A mi son temas que no me escandalizan. Lo que ocurre es que en función del código ético de cada uno, hay una serie de problemas que luego hay resolver a nivel de sociedad general. Y hay muchas fórmulas para resolverlos. Para mi el principio es que la familia es indivisible. Etc… etc…


Francisco Álvarez Cascos se había casado en 1971 con Elisa Fernández-Escandón con la que tuvo cuatro hijos. Un año después de haberse divorciado de su primera esposa, se volvió a casar con Gema Ruiz Cuadrado, mucho más joven que él, en los Reales Alcázares de Córdoba en 1996, y con la que ha tenido dos hijos más. 

La tercera esposa del prolífico político, María Porto, es hija de Juan Antonio Porto, profesor del Taller de Periodismo en la Universidad Complutense, y marxista de reconocido prestigio. De hecho inscribió a su hija en el registro civil con el nombre de María de la Hoz. Estuvo casada anteriormente con Virgilio Cano, ex consejero socialista de la Comunidad de Madrid cuando era Presidente Joaquín Leguina. Es madre de un niño de corta edad fruto de aquella relación.

Con ese bagaje, con semejante currículo el señor Francisco Álvarez Cascos lo tiene muy difícil para subir a los cielos. Está plagado de pecados y por lo que se ve sin el menor propósito de enmienda. Plaza segura en el infierno.


Otro ex ministro Rodrigo Rato se divorció de su esposa María Ángeles Alarco Canosa para iniciar una nueva relación sentimental con una joven 23 años más joven que él, la periodista de Cuatro, Alicia González. Esta en pecado mortal.

También se divorciaron el ex ministro de Hacienda señor Cristóbal Montoro, el secretario de Estado de Comercio señor Juan Costa, etc…etc… Ídem de lo mismo.

¿Es pecado la homosexualidad o el lesbianismo? Parece ser que si. En las filas del PP militan unos cuantos cientos que no se atreven a salir del armario por si los lapidan.

Soplan vientos nuevos y Mariano Rajoy acosado por sus propios correligionarios (Marianito ten mucho cuidado con Esperancita cuya ambición no tiene límites) ha nombrado portavoz en el Congreso de los Diputados a una joven llamada Begoña Sáenz de Santamaría, casada por lo civil en Brasil y que en lugar de JURAR su nuevo cargo ha utilizado la fórmula “prometo”. Más pecados y excomunión.

Estos del PP no son nada serios.

Aquí tiene mucho que rascar el “cura amenazador” (quería poner “el cura casposo” pero parece ser que eso le cabrea y no quiero que me llame también a mi por teléfono y me llame “quemaiglesias”)

Monseñor Antonio María Rouco Varela (Presidente por tercera vez de la Conferencia Episcopal Española), y monseñor Juan Antonio Martínez Camino (antiguo secretario general de la CEE Conferencia Episcopal Española, actual obispo de Bigastro-Alicante y auxiliar de Madrid) deberían tomar cartas en el asunto y borrar de sus listas a estos individuos, (además de excomulgarles). Dar instrucciones a su clero para que, en la misa mayor de cada parroquia, obliguen a sus feligreses, bajo pena de pecado mortal y excomunión, lo contrario de lo que vienen haciendo hasta ahora, es decir, que NO voten nunca más al PP porque está plagado de gente que no predica con el ejemplo, alardeando en todos los medios de comunicación de licenciosos, disolutos, libertinos, lujuriosos, impúdicos, epicúreos, libidinosos, disipados, lúbricos, lascivos, concupiscentes, rijosos y divorciados. De paso que monseñor Agustín García Gascó (Cardenal arzobispo de Valencia y responsable de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe) someta a vigilancia inquisitorial a los militantes del PP, junto con los “herejes, apóstatas, supersticiosos, sospechosos de judaizantes y moriscos”.

Si no se corta de raíz esta plaga el rebaño se puede contaminar. No hay más que mirar a los militantes del PSOE para darse cuenta de cómo está el patio…
 
Luis Viadel