24/04/2008
Texto: Rafael Hernández
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Foto: Joan Carles Serra

PIRATAS DEL SIGLO XXI

Un millón de euros. Ésa es la cantidad que, según fuentes cercanas a la negociación, solicitan los piratas somalíes para liberar a los 26 tripulantes del atunero bermeano 'Playa de Bakio', retenido desde el pasado domingo. Lo que significa que los contactos entre el Gobierno español, la empresa propietaria de la embarcación -Pevasa- y el interlocutor de los captores ya han comenzado. 

Un dato que confirma este extremo es que un representante de la naviera comunicó ayer por la mañana a los familiares de los marineros secuestrados que «las gestiones marchan muy bien». Sin embargo, no parece que la solución vaya a llegar de inmediato. Las negociaciones podrían prolongarse todavía durante varios días más. 

El notable incremento de ataques piratas en el océano Índico durante la última década -37 casos en 2007, según la Oficina Marítima Internacional (IMB)- ha hecho que algunas empresas atuneras españolas, cuya flota faena en aquellas aguas, opte por contratar seguros específicos para cubrir este tipo de eventualidades. «Las pólizas sufragan una parte del desembolso en los ataques que se registran más allá de las 200 millas jurisdiccionales, pero no todos los barcos las tienen porque son bastante caras y en los últimos años las capturas en el Índico han ido en descenso», aseguraron fuentes consultadas por este periódico. 

Un barco atunero de última generación supone un inversión de 30 millones de euros y sólo el consumo de combustible cada 45 días puede oscilar entre los 800.000 y el millón de euros, aproximadamente. En 2002, la empresa propietaria del 'Albacora IV', con base en Vigo, tuvo que abonar una cantidad cercana a los 200.000 euros para lograr la liberación del buque y sus tripulantes, apresados también por piratas somalíes. En aquella ocasión, las negociaciones fueron rápidas y se resolvieron en Londres. 

El episodio de piratería más reciente en la zona tuvo lugar a comienzos de este mes con el velero de lujo francés 'Le Ponant' como protagonista. El yate, reservado a cruceros para multimillonarios, llevaba a bordo una treintena de tripulantes. Se estima que el armador galo pagó a los corsarios alrededor de 1,4 millones de euros. Parte de la cantidad abonada, sin embargo, fue recuperada por un grupo de unidades de élite del Ejército francés en una intervención militar en la que fueron detenidos también seis de los doce piratas que ocho días antes habían abordado la embarcación. 

La piratería sigue haciendo estragos en pleno siglo XXI. El año pasado fueron atacados 263 barcos en todo el mundo, 31 de ellos concentrados en Somalia.

Ahora ya no están mutilados no llevan parche en el ojo ni pata de palo, se mueven en rápidas embarcaciones, usan lanzagranadas y los famosos fusiles rusos AK 47. 
        
Rafael Hernández